REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 123 Abril - Mayo 2021

// Buena vida

El buen uso de los geles antibacterianos, clave para la salud de todos

Son una buena alternativa para limpiarse las manos cuando no tenemos al alcance agua y jabón, pero también hay que saber elegir el más indicado y usarlo adecuadamente.

El desinfectante, también conocido como gel antibacterial, se convirtió en uno de los productos que no pueden faltar a donde sea que vayamos; los hogares, los centros comerciales, las tiendas, los supermercados, las entidades financieras, en fin, todos ahora cuentan con su propio dispensador a la entrada para que los visitantes se desinfecten las manos antes de ingresar y es casi un ritual ineludible lavarlas después de estar en la calle desde que empezó la pandemia.

Aunque se trata de una de las medidas más efectivas para hacerle frente al COVID-19 —pues se estima que puede disminuir la transmisión del virus del 31 al 24 %—, hay que tener mucho cuidado con el tipo de desinfectante que se usa, debido a que en el país se vienen comercializando productos sin que cuenten con registro sanitario o que son fabricados con ingredientes que pueden ser nocivos para la salud, lo que representa un alto riesgo para quienes los utilizan.

Según el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), es posible que algunos geles contengan metanol; al respecto, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por su nombre en inglés) ha advertido sobre esta sustancia química, llamada también alcohol metílico o “alcohol de madera”, la cual es sumamente tóxica cuando se absorbe por la piel o si llega a ingerirse por vía oral. Dicha entidad actualiza periódicamente una lista de productos, entre ellos, algunos geles antibacteriales comercializados en Estados Unidos y que contienen metanol. “La exposición sustancial a esos productos puede provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza, visión borrosa, ceguera permanente, convulsiones, coma, daños permanentes en el sistema nervioso o la muerte”, alerta la FDA.

Estos productos no se encuentran amparados por un registro sanitario en nuestro país y, por lo tanto, no está autorizada su comercialización; sin embargo, es posible que estén circulando de manera ilegal. De ahí la importancia de comprar en establecimientos de confianza, elegir aquellos con registro sanitario y revisar muy bien las etiquetas, puesto que también pueden contener otros ingredientes potencialmente tóxicos.

Efectividad contra el coronavirus

Organismos como el Servicio Nacional de Salud (NHS) de Reino Unido y los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos afirman que una de las medidas más efectivas para prevenir el contagio del coronavirus es el lavado frecuente de manos con agua y jabón, en especial después de ir al baño, antes de comer y después de sonarse la nariz, toser o estornudar. No obstante, cuando no es posible emplear agua y jabón, se puede recurrir a un desinfectante de manos basado en alcohol, el cual reduce considerablemente el número de gérmenes en las manos; no obstante, algunos expertos señalan que no siempre se deshace de todos los gérmenes, sustancias químicas como pesticidas y metales pesados.

Porcentaje de alcohol

Otra de las recomendaciones a la hora de elegir el desinfectante para manos es revisar la concentración de alcohol. De acuerdo con los CDC, esta debe ser por lo menos del 60 %. Diversos estudios han encontrado que los desinfectantes con una concentración de alcohol entre 60 y 95 % son más eficaces para eliminar microbios que aquellos con una concentración inferior o que los antibacteriales que no son a base de alcohol. En cuanto a la aplicación del producto, los CDC recomiendan hacerlo durante por lo menos veinte segundos sobre toda la superficie de las manos y los dedos, hasta que el gel se haya secado.

Repercusiones en la piel

El uso excesivo de jabones y geles antibacterianos está dejando marcas y lesiones en la piel como no se habían reportado antes. Durante la pandemia, algunos pacientes han presentado cuadros de dermatitis en las manos, pues, según explican los expertos, tanto el jabón como algunos geles remueven la grasa de la piel que la mantiene hidratada; esto altera la permeabilidad o barrera que tiene para protegerse y termina agrietada, erosionada y susceptible a la aparición de infecciones o lesiones secundarias irritantes. Para evitar complicaciones, los dermatólogos recomiendan utilizar jabones suaves, lavarse las manos con agua al clima y no caliente, secarse con la toalla mediante toques suaves y no refregarla, y usar crema hidratante varias veces al día.

Las manos son las principales vías de transmisión de gérmenes; por este motivo es de vital importancia mantener una higiene adecuada para evitar el contagio de múltiples enfermedades.


Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

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