REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 123 Abril - Mayo 2021

// Familia

¿Cuánto ejercicio necesita nuestro corazón?

Una investigación con 90 000 voluntarios en el Reino Unido y que se llevó a cabo durante cuatro años demostró que la actividad física reduce en un 30% la enfermedad cardíaca.

“El ejercicio es una cura mágica”. Así lo afirma la Academy of Medical Royal Colleges, después de analizar 32 investigaciones sobre los efectos de la actividad física sobre el organismo. Los estudios demostraron que el ejercicio incrementa la capacidad aeróbica y los beneficios fisiológicos en personas que habían presentado cuadros de insuficiencia cardíaca. También se comprobó que un buen plan de entrenamiento, por lo menos tres veces a la semana, reduce la presión arterial y mejora los niveles de colesterol y triglicéridos.

Las personas que han sido diagnosticadas con diabetes y que han optado por una rutina de ejercicios reducen los niveles de azúcar en la sangre, lo que ayuda a evitar complicaciones relacionadas con esta enfermedad. Otros veinte trabajos analizados por los expertos de la Academy of Medical Royal Colleges hallaron que aquellas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica mejoraron su movilidad y lograron caminar mayores distancias, gracias a los programas de actividad física que pusieron en marcha. Asimismo, se observó que el ejercicio es un aliado incondicional para combatir los síntomas de la depresión, así como el síndrome de fatiga crónica.

¿Cómo lograrlo?

Todo esto se logra con una fórmula sencilla: 150 minutos de actividad física a la semana, con una actividad moderada para los adultos. Se recomienda caminar vigorosamente a una velocidad entre 5 y 6,5 kilómetros por hora, andar en bicicleta a un promedio de 16 kilómetros por hora o hacer cualquier otra actividad física que lleve al corazón a latir entre 110 y 140 pulsaciones por minuto. Sin duda alguna, el ejercicio es la mejor opción para la salud pública.

En tiempos de pandemia, los expertos recomiendan caminar o viajar en bicicleta en lugar de utilizar el carro particular o el servicio público. Esos recorridos que oscilan entre los 30 y 60 minutos a la semana son muy beneficiosos para la salud del organismo.

¿Cuánto ejercicio?

Una de las preguntas más comunes es cuánto ejercicio se necesita para mejorar la salud del corazón. En un estudio reciente, adelantado en el Reino Unido, con 90 221 participantes, se encontró que los índices más altos de actividad física se asocian con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. La investigación, que se llevó a cabo durante cuatro años, estableció que las personas que hacen ejercicio con frecuencia y se mantienen activas tienen una alta probabilidad de no desarrollar enfermedades cardíacas en relación con quienes rara vez se mueven o lo hacen de vez en cuando. La mayor cantidad de actividad física esta definitivamente alineada con un menor riesgo de enfermedades del corazón, pues las personas que se mueven mucho tienen corazones y arterias muy sanas.

El director del estudio, Terence Dwyer, profesor emérito de epidemiología de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, se planteó una serie de preguntas para resolver en la investigación, entre ellas: ¿podemos trabajar con juicio por el bien de nuestro corazón? ¿Hombres y mujeres obtienen los mismos beneficios de reducción de riesgos cardiovasculares con el ejercicio? ¿Nos movemos lo suficiente durante el día?.

Quienes participaron proporcionaron muestras de orina, sangre y saliva para realizar las pruebas genéticas y médicas. Se sometieron a extensos cuestionarios sobre sus vidas, alimentación y tiempo de ejercicio. Toda esa enorme cantidad de datos y de seguimiento a los voluntarios llevaron al doctor Dwyer y a su equipo de trabajo a concluir que, cuanto más activas estaban las personas, las posibilidades de enfermedades cardiacas disminuirían casi en un 30%.

También establecieron que los beneficios eran iguales para hombres y mujeres que tenían, en promedio, mil minutos de movilidad a la semana, incluidos ejercicio, actividades diarias, oficio en casa, pausas activas en el trabajo y desplazamientos al supermercado o al banco. Asimismo, concluyeron que la mejor manera de mantener un corazón sano es combinar ejercicio vigoroso y moderado y una dieta sana, en la que debe prevalecer el consumo de frutas y verduras. “En la medida en que aumentemos la cantidad de ejercicio por semana, mayor va a ser la reducción sustancial de contraer enfermedades cardíacas más adelante”, sostiene el doctor Dwyer.



Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

¡Conoce más sobre Colmédica!