REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 124 Junio - Julio 2021

// Buena vida

La moringa, la planta de moda para el COVID-19

Al “árbol milagro” se le atribuyen poderes curativos que son materia de investigación científica. No obstante, todavía no hay evidencia médica que demuestre que sirve para prevenir el COVID-19.

Asesoría: Johanna Valbuena, médica alternativa adscrita a los Centros Médicos Colmédica.

En tiempos de pandemia, algunas plantas medicinales se convirtieron en foco de atracción tanto por sus beneficios para el organismo como por el impulso que recibieron en las redes sociales, que llegaron a calificarlas como “remedios milagrosos” contra el COVID-19.

Una de ellas ha sido la moringa, también conocida como “árbol milagro”, que es muy utilizada por las comunidades indígenas debido a su alto contenido nutricional. En las largas cuarentenas del año pasado y tras el aumento del contagio, esta planta silvestre comenzó a tener un elevado precio en los almacenes naturistas y sus hojas se vendían a alto precio por su escasez.

La razón: se la calificó de “milagrosa” para evitar el contagio del coronavirus. La moringa tiene una excelente reputación entre las plantas medicinales por sus beneficios curativos, entre ellos, controlar las infecciones causadas por bacterias. No obstante, no hay evidencia científica que lleve a establecer que esta planta puede curar el COVID-19.

Johanna Valbuena, médica especialista en medicina alternativa, afirma que las propiedades curativas de la moringa siguen siendo objeto de estudios científicos que conduzcan, en el futuro, a recetarla en dosis específicas. “Por lo pronto, continúa siendo una planta de consumo casero que se prepara en infusiones”.

La moringa, buena para otras cosas

Una investigación desarrollada por el Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México halló que las hojas de moringa tienen un alto contenido de proteína y aminoácidos. Esto significa que aporta grandes beneficios nutricionales, así como vitaminas A y C, antioxidantes y calcio.

Los hallazgos también mostraron que, para mantener las propiedades de la planta, es muy importante no someterla a altas temperaturas. Si se cocina o se prepara un té con agua por encima de 40 grados centígrados, se destruye su valor nutricional y medicinal.

Los científicos encontraron, entre otras propiedades, que la moringa ayuda a regular la glucosa y el colesterol. Esto se debe a su alto contenido en sustancias polifenólicas, lo que mantiene estables los niveles de azúcar, lípidos y triglicéridos. Además, se le considera un buen quimioprotector y se continúa indagando acerca de su grado de protección frente a algunos tumores malignos.

La doctora Valbuena señala que la moringa es un gran antidepresivo, por el alto contenido de magnesio que tienen sus hojas y, en estos tiempos tan complejos en los que la salud mental ha pasado por momentos difíciles, su consumo casero es recomendable. Añade: “Esta planta medicinal es objeto de múltiples estudios científicos que, a mediano plazo, nos van a permitir conocer todas sus propiedades. La mejor manera de aprovechar sus bondades es en el campo de la medicina alternativa”.

Otra de las recomendaciones de la especialista es moderar su ingesta. Si bien no es una planta que presente riesgos para la salud, el exceso puede ocasionar trastornos gastrointestinales. Los investigadores que han adelantado diversas universidades recomiendan una dosis de 3 a 5 gramos al día, preferiblemente en infusión.



Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

¡Conoce más sobre Colmédica!