REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 124 Junio - Julio 2021

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¿Hielo en los músculos adoloridos?

Una serie de investigaciones realizadas en los últimos diez años señalan que el hielo, en lugar de ayudar a la recuperación, es ineficaz y en ocasiones es contraproducente.

Asesoría: Viviana Garrido, médica deportóloga adscrita a los Centros Médicos Colmédica.

Cuando se hace una rutina de ejercicios exigente, se monta en bici, se corre una carrera de fondo o se juega un partido de fútbol se acude al hielo como una buena alternativa para aliviar el dolor muscular. Igual ocurre cuando hay una torcedura de tobillo, un golpe en los brazos o en las piernas o cuando se amanece con tortícolis.

Una bolsa plástica repleta de cubos de hielo es, para muchos, la solución a la hinchazón de los músculos que, minutos antes, estaban calientes. El agua congelada adormece la zona afectada y se tiene la convicción de que los músculos adoloridos se recuperarán rápidamente.

No obstante, un reciente estudio revela que no es así y demuestra que esto no solo es ineficaz, sino que además puede ser contraproducente.

El estudio

La investigación fue adelantada por estudiantes de fisiología de la Universidad de Kobe, en Japón, y publicada recientemente en el Journal of Applied Physiology. Para ello se utilizaron cuarenta ratones de laboratorio y se empleó la estimulación eléctrica de la parte inferior de sus patas, con el fin de contraer los músculos para simular el efecto de una extenuante sesión de ejercicios. Se recurrió a los roedores porque sus músculos están formados con fibras que se estiran y se contraen igual que las de los humanos. Una vez finalizada la estimulación, los científicos ataron pequeñas bolsas con hielo a las patas de los ratones y durante varias semanas recolectaron muestras sobre sus efectos en las zonas inflamadas. Observaron lo que ocurría con las células inflamadas y establecieron que el hielo no ayudaba a la recuperación del tejido muscular, que retardaba las respuestas inflamatorias saludables y que, en lugar de aliviar el músculo adolorido, podría resultar contraproducente.

Mejor consultar con un especialista

Para Viviana Garrido, médica deportóloga adscrita a los Centros Médicos Colmédica, no está escrita la última palabra acerca de si esta práctica ofrece o no beneficio para la recuperación muscular. “Unas indagaciones sostienen que tiene un verdadero efecto y ayuda a disminuir el dolor; otras dicen que puede interferir en la regeneración muscular. Muchas personas que hacen deporte intenso o quienes padecen una torcedura de tobillo acuden al hielo para disminuir la hinchazón y, al cabo de unos días, creen que el músculo está sano. Lejos de la realidad: el efecto del frío resulta calmante, pero no soluciona una lesión. Para determinar su gravedad están los profesionales de la salud”, expresa la especialista.

El reciente estudio de los japoneses es uno de tantos que se han desarrollado en los últimos diez años sobre el tema. En 2011, un equipo de profesionales investigó cómo actuaba el hielo en una pantorrilla desgarrada. El resultado: los participantes sintieron tanto dolor como las personas que no lo utilizaron y su recuperación, incluso, fue más demorada.

El hielo en los deportes

El efecto del hielo sobre el músculo, explica la doctora Garrido, es más una sensación de alivio que una verdadera recuperación. Cuando se presentan lesiones musculares y no se tratan a tiempo y con un diagnóstico médico, pueden convertirse en crónicas. Y sostiene: “Por ello, el trabajo que se hace con fisioterapia es clave para superar una lesión, más aún si la persona practica un deporte de alta intensidad con regularidad”.

Una revisión científica, en 2012, halló que los atletas que congelaron sus músculos sumergiéndose en tinas repletas de hielo después de un partido de fútbol tuvieron una recuperación muscular más lenta que el resto de sus compañeros de equipo.

Otra preocupación que tienen los deportólogos es el mal uso que suele hacerse del hielo. “Cuando se trata de un alivio muscular, el máximo tiempo que se debe aplicar en la zona afectada es entre 5 y 8 minutos. Nunca se debe dejar quieto el cubo sobre la piel, porque la va a quemar. Debe ser de manera rotativa, sin detenerse en ningún momento”.

Para los científicos japoneses, el uso del hielo retarda la recuperación muscular. Los hallazgos sugieren que los músculos adoloridos saben cómo recobrarse; hay una mejor respuesta si las personas se relajan y tienen un buen descanso, pero si es necesario, se debe consultar con un experto y dejar que las bolsas de hielo permanezcan en el congelador.



Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

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