REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 124 Junio - Julio 2021

// Salud

La importancia de vacunarse con las dos dosis

Las vacunas contra el COVID-19 son eficientes, con un alto porcentaje de protección, evitan los síntomas graves que llevan a los pacientes a la clínica y a la UCI, por lo tanto, es prioritario aplicar las dos dosis.

Asesoría: médicos infectólogos del Ministerio de Salud, del Instituto Nacional de Salud y de la Organización Mundial de la Salud.

El COVID-19 sigue siendo una amenaza mortal, no solo para las personas mayores, sino también para cualquiera, sin importar lo joven o saludable que sea. En el mundo, más de 167 millones de personas se han contagiado y 3,5 millones han muerto. En Colombia, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), entre marzo de 2020 y mayo del presente año, 100 000 ciudadanos han perdido la vida como consecuencia del virus.

En solo un mes —entre el 12 de abril y el 10 de mayo— en Colombia se registraron 11 587 fallecimientos. Hubo días en los que el Ministerio de Salud registró más de 500 muertos, cifra que no llegó a presentarse ni en la primera ni en la segunda ola.

Frente a esta difícil situación, el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud han expresado que la vacunación es el principal antídoto contra el COVID-19. Mientras las dosis continúan llegando al país y los turnos se van cumpliendo con cada grupo de edad, es indispensable mantener el distanciamiento social, el uso de mascarillas y el lavado de manos, como ha ocurrido desde el día que se anunciaron las medidas de bioseguridad para contener la infección.

El problema que hoy existe para lograr la inmunidad de rebaño —70 % de la población inoculada— es que todavía no hay suficientes vacunas en el mundo y el acceso a ellas en los países en vías de desarrollo ha sido demorado, lo que ha ralentizado el proceso.

Con la asesoría de los infectólogos del Ministerio de Salud, del Instituto Nacional de Salud y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sede Colombia, la revista Vivir Bien explica la importancia de vacunarse, la necesidad de las dos dosis y los efectos secundarios, entre otros temas.

¿Por qué debo vacunarme?

Si bien el COVID-19 ha impactado más en la salud de los mayores de 60 años, ningún colombiano, independientemente de su edad, podrá bajar la guardia, porque corre el riesgo de enfermarse de gravedad e, incluso, fallecer. Las vacunas mitigan la pandemia y protegen a la persona y a la comunidad, porque disminuyen la transmisión; cuantas más personas las reciban, más rápido se llegará a la inmunidad colectiva.

Las vacunas son seguras

Todas las aprobadas son consideradas eficaces para prevenir síntomas graves, hospitalizaciones y muerte por causa del COVID-19. Los estudios científicos han demostrado que tanto la de Pfizer como la de Moderna ofrecen un 95 % de protección contra el virus; la de Johnson y Johnson, del 67 %; Sinovac, que es producida por China, del 80 %, y AstraZeneca, de 76 %. Además, son efectivas contra todas las variantes del coronavirus descubiertas hasta ahora.

¿Qué es el porcentaje de eficacia?

Es el resultado que arrojaron los estudios clínicos en la Fase III, es decir, cuando las fórmulas se probaron en grandes poblaciones. Estos ensayos se dividen en dos grupos: uno recibe el fármaco y el otro el placebo. A partir de ahí, los expertos hacen un minucioso seguimiento para comprobar cuántas personas se contagian con el SARS-CoV-2. Si el 10 % de los infectados estaba en el grupo del fármaco y el 90 % en el de placebo, quiere decir que la sustancia tiene una efectividad del 90 %.

¿Se puede comparar la eficacia de las vacunas?

Los expertos señalan que no, que es prácticamente imposible y poco práctico, por las condiciones que hoy vive el mundo frente a la pandemia. Cada investigación tenía su propio método y un contexto diferente; por esas razones los porcentajes no son comparables. Por ejemplo, los estudios de Johnson y Johnson comenzaron cuando aparecieron las variantes sudafricana y británica, mientras que los ensayos clínicos de Pfizer y Moderna se hicieron en otro tiempo. Lo que sí reconocen los expertos es que la eficacia de todas es muy alta a la hora de evitar que el virus lleve a los pacientes a padecer síntomas graves que los obligue a internarse en las clínicas y en las Unidades de Cuidados Intensivos, UCI.

Ciclo de inmunización, dosis y tiempos

Excepto la de Johnson y Johnson, las vacunas actuales contra el COVID-19 requieren dos dosis. La razón fundamental de ello es que brinda mayor seguridad, en especial para que las personas se protejan contra las nuevas variantes que circulan ya por buena parte del mundo. Las segundas dosis de las vacunas ARN-m —entre ellas, la de Pfizer— aportan una cantidad de anticuerpos que neutralizan el virus aproximadamente diez veces mayor que la primera. Asimismo, la segunda aporta inmunidad celular, que significa protección a más largo plazo y mayor cobertura contra las variantes del virus.

Efectos secundarios

La reacción a la primera y a la segunda dosis es diferente en cada persona, pero son efectos de corta duración; el principal es el dolor del brazo en el que se ha recibido la inyección.

Los expertos advierten que tales reacciones se prolongan entre uno y tres días. Los más comunes son fatiga, dolor de cabeza, dolor de articulaciones y escalofríos. Estas molestias, de acuerdo con las investigaciones realizadas en lugares en donde la vacunación ha ido más rápido, son más frecuentes después de la segunda dosis. Los más usuales han sido fuertes dolores de cabeza, malestar estomacal y fatiga severa. No obstante, hay personas que no han registrado síntomas o solo han tenido una pequeña sensibilidad en la zona donde recibieron el pinchazo.

Si bien los efectos secundarios no son agradables, significan que el sistema inmune tiene una fuerte respuesta a la vacuna, la cual proporcionará una protección duradera.



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