REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 124 Junio - Julio 2021

// Salud

Vacunar a los menores de 10 años, la mejor manera de prevenir el sarampión y la rubéola

El sarampión y la rubéola son enfermedades vigentes y altamente contagiosas.

Asesoría: Ángela María Garavito Posada, pediatra adscrita a Colmédica Medicina Prepagada.

Todos los años se presentan casos y brotes en el mundo y pueden desencadenar complicaciones graves, incluso la muerte. La mejor estrategia para su prevención sigue siendo la vacunación.

Sarampión

Se trata de una enfermedad exantemática, es decir, que se caracteriza por lesiones en la piel tipo “brote”, y es causada por un virus. “Es una de las más contagiosas. Nueve de cada diez personas susceptibles —o sea, sin vacunar— que tengan contacto cercano con alguien con sarampión van a contagiarse. Se adquiere por trasmisión directa de individuo a individuo, al inhalar pequeñas gotas de secreciones respiratorias expulsadas al hablar, toser o estornudar”, explica la pediatra Ángela Garavito.

El virus del sarampión, dicen los expertos, se mantiene infectante en el ambiente y en las superficies hasta por dos horas después de que quien la padece deja una determinada área.

Riesgos y complicaciones

Es fácil que esta enfermedad derive en infecciones del oído que causen, incluso, sordera. Es común que se presente diarrea y, en casos complejos, neumonía o encefalitis (inflamación del cerebro) con secuelas neurológicas graves. Una complicación no muy común, pero fatal, es la panencefalitis esclerosante, una afectación degenerativa del sistema nervioso central que conlleva deterioro intelectual y comportamental, así como convulsiones. Se puede desarrollar de siete a diez años después de haber padecido sarampión.

La pediatra sostiene que las personas con mayor riesgo de complicaciones son aquellas con un sistema inmune débil, los niños menores de 5 años, los adultos mayores de 20 años y las mujeres embarazadas, que pueden tener cuadros muy delicados que causen aborto o parto prematuro.

La infección deja inmunidad de por vida.

Rubéola

Es de origen viral y se propaga por contacto directo, mediante vía respiratoria. Es moderadamente contagiosa. Según la doctora Ángela Garavito, “se puede ser asintomático o presentar síntomas leves en los niños, como fiebre y dolor de garganta, mientras en los adolescentes o adultos, dolor de cabeza, conjuntivitis, dolor de garganta, congestión nasal, tos e inflamación dolorosa de los ganglios del cuello y de la nuca”. También expone que hay un período en el que aparecen lesiones en la piel de un color rosa pálido, que suelen iniciar en la cara y luego se diseminan a otras partes, pero desaparecen sin descamación.

Riesgos y complicaciones

En algunos pacientes, dicen los especialistas, lleva a la artritis y puede volverse crónica. También puede ocasionar encefalitis, púrpura trombocitopénica (trastorno que provoca la formación de coágulos en pequeños vasos sanguíneos), más probable en niños que en adultos. Otras afectaciones son anemia y hepatitis. Entre las consecuencias de mayor impacto en embarazadas está el riesgo de transmisión placentaria, que dan lugar a anomalías en el desarrollo del embrión, al síndrome de “rubéola congénita” (caracterizado por cataratas, sordera o anomalías cardíacas y del sistema nervioso central), a lesiones en el bazo e hígado o muerte fetal.

La infección deja inmunidad de por vida.

Vacunación

Esta es la única forma de prevención contra ambas enfermedades. Actualmente se dispone de vacunas triple víricas (sarampión, rubéola, parotiditis) o bivalentes

(sarampión y rubéola) de virus atenuados que generan inmunidad similar a la producida por la enfermedad. Se aplican en Colombia desde 1976 y forman parte del Programa ampliado de inmunización actualizado. La primera dosis se aplica entre los 12 y los 14 meses de edad y la segunda, a los 5 años de edad. Según el lineamiento, las dosis de los 12 meses y 5 años son con la MMR (sarampión, rubeola y paperas) y al mes, una adicional de SR. Todo menor de 10 años debe recibir una adicional de SR, independientemente del estado vacunal. La campaña de seguimiento (dosis adicional) de vacunación es importante, ya que tiene gran impacto en el cierre de brechas de inmunización que, de otro modo, se agravarían a medida que las poblaciones aumentan de edad.

No existe ningún tratamiento antiviral y específico contra estos dos virus.


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