REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 119 Agosto - Septiembre 2020

// Familia

Cómo distribuir el tiempo durante la estadía en casa

Hay muchas formas de organizar bien nuestras actividades en casa, ya que esta se ha convertido en un lugar de obligatoria permanencia.

Con el paso de los meses, se nos volvió muy común la estadía permanente en el hogar. Algunas personas no han sabido muy bien cómo planificar su tiempo y repartir adecuadamente los quehaceres para obtener mejor provecho de las jornadas. Ante todo, es importante establecer una rutina y organizar la convivencia, por lo que se hace necesario proponerse unos objetivos claros en el día a día. Además, hay que tener en cuenta que el aislamiento también trajo nuevas tareas. Por eso es importante:

Crear rutinas y horarios:

Esto, sin duda, contribuye enormemente a mantener un orden con uno mismo y con la familia. Lo más propicio es seguir con lo que ya se venía llevando a cabo, pero ahora adaptado a la casa y a la rutina de los demás: tener un tiempo preciso para levantarse, así como para acostarse y para desarrollar actividades que tengan que ver con el desempeño laboral, ejercicio, entretenimiento, obligaciones del hogar, consumo de alimentos, etc.

Ejecutar las tareas entre todos

Es conveniente aprovechar la permanencia en casa para coordinar con los demás y hacer limpieza general, ordenar aquello que habíamos dejado para después, arreglar algún desperfecto, pintar lo que esté pendiente, cocinar y colaborar con las causas hogareñas, en los momentos adecuados para ello y de acuerdo con la disponibilidad de las otras personas. Se puede comenzar desde muy temprano y poco a poco, hasta que llegue la noche.

Planear espacios de ocio y descanso

Quizá en aquellas horas que quedan libres sea oportuno adelantar algún curso de idiomas, pintura, retomar la práctica de algún instrumento, así como retomar la lectura de libros, escuchar música, escribir, ver películas o documentales y compartir con los demás miembros de la casa en diversas actividades recreativas y de relajación, lo cual puede hacerse en horas de la noche o un fin de semana.

Hacer ejercicio

Es clave reservar algunas horas para la actividad física (mejor si es en la mañana), tras adecuar con cuidado algunos lugares de la casa para ello e invitar a otras personas para hacer más amenas las rutinas. Si está dentro de lo permitido, también se puede salir a espacios verdes cercanos y ejercitarse al aire libre unas tres veces a la semana.

Contacto social

El aislamiento preventivo impone un distanciamiento físico que bien puede sobrellevarse si se establece un horario o un momento específico para comunicarse con familiares y amistades por medio de las redes sociales o aplicaciones. Además de la charla telefónica, se pueden hacer videoconferencias con la ayuda de diversas plataformas y entablar conversaciones por mensajería instantánea como WhatsApp o Messenger.

Teletrabajo

Esta opción ha permitido a muchas personas laborar durante la pandemia. En este punto es muy importante saber organizar los tiempos, fijar un horario y respetarlo, sin que otras actividades interfieran y en un sitio adecuado que facilite la concentración. Tampoco es conveniente estar todo el día dedicado a ello. Es clave hacer pausas activas para sobrellevar el ritmo de la jornada.



Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

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