REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 119 Agosto - Septiembre 2020

// Salud

Cuidado con el síndrome visual informático

Las largas jornadas de clases virtuales o teletrabajo frente a pantallas de medios electrónicos pueden causar esta afección ¿Cómo afrontarla?

Asesoría: Patricia Quiroz Ramírez, optómetra adscrita a Colmédica Medicina Prepagada.

Si usted es de los que pasa varias horas al día expuesto al brillo de pantallas como celulares, computadores, televisores o tabletas, corre el riesgo de ocasionar daños o afecciones en sus ojos y llegar a sufrir del síndrome visual informático, por el cual se pueden presentar casos de aumento en la miopía, sobre todo en menores de edad.

La situación actual de confinamiento obligó a que las actividades como estudiar o laborar se desempeñen ahora bajo la modalidad virtual, con una alta exposición a radiaciones lumínicas de diversos aparatos. Una larga exposición a la luz artificial provoca sensaciones propias de este síndrome como fatiga ocular, ojo seco, dolor de cabeza e, incluso, visión borrosa, lagrimeo excesivo y dificultad para enfocar.

Para que estas labores no generen problemas de salud, los expertos recomiendan:

  • Tener una buena ventilación para contar con mayor hidratación ocular y no estar bajo elementos de calefacción, ya que esto reseca la superficie lagrimal.
  • Priorizar la luz natural sobre la artificial. Cuando es artificial, tener el foco normal en el techo y el foco directo hacia el lugar de trabajo, sin que se refleje en la pantalla del computador.
  • Entre los ojos y la pantalla del computador debe haber una distancia de 50 a 60 cm. En caso de trabajar con tabletas, la distancia mínima es de 35 cm.
  • Cuando llegue la hora de dormir, procure no exponerse a pantallas en las últimas dos horas.

  • Se pueden programar pausas activas con actividades como parpadear y mover los ojos lentamente de lado a lado. También sirve acercarse a una ventana y mirar lo más lejos posible para romper el ciclo de trabajo en visión cercana.
  • En algunos casos es recomendable el uso de lágrimas artificiales o gafas de protección con filtro o de bloqueo de luz azul, para disminuir o impedir el ingreso de la luz dañina para el ojo y reducir los reflejos luminosos.
  • Es importante acudir a una revisión cada seis meses en optometría u oftalmología para evaluar la salud visual.


Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

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