REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 119 Agosto - Septiembre 2020

// Salud

Los riesgos de la automedicación en patologías respiratorias

La OMS, el Instituto Nacional de Salud y la comunidad médica, han hecho un llamado a los ciudadanos para no automedicarse ante los síntomas de gripas, resfriados y advierten que hasta ahora, no hay ningún medicamento que prevenga el coronavirus.

Asesoría: Luz Helena Urazán Prieto, médica general del servicio de Atención Domiciliaria de Colmédica.

Los tiempos de confinamiento han hecho que las personas modifiquen por voluntad propia muchas de sus actividades en la vida cotidiana. Por ejemplo, las consultas médicas por resfriados, gripas, o dificultades respiratorias, no se hacen ahora con tanta frecuencia, por temor de pensar que pueden contagiarse con el coronavirus. Esta situación ha llevado a un tema que tiene preocupada a la comunidad médica: la vía de la automedicación que no es para nada recomendada por los profesionales de la salud.

Aunque la práctica de autoformularse es muy dada en el país, incluso desde antes del inicio de la pandemia, en estos últimos cuatro meses se ha incrementado de manera significativa y ante cualquier síntoma relacionado con gripa o resfriados, se realiza la ingesta de medicamentos sin ningún control médico o con dosis muy elevadas que han llevado incluso a severas intoxicaciones.

La Organización Mundial de la Salud, en un pronunciamiento realizado el pasado 26 de julio, reiteró que por ahora no hay ningún medicamento con el cual se pueda prevenir o curar el coronavirus y alertó sobre el aumento de automedicación a nivel global. Autorecetarse con una serie de medicamentos que se han promovido en redes sociales para evitar el contagio del COVID-19 es considerado por la OMS como “sumamente peligroso, con múltiples efectos secundarios y con casos de toxicidad cardíaca”.

Por su parte, el Instituto Nacional de Salud, ha señalado que automedicarse para prevenir enfermedades respiratorias, gripas, resfriados o síntomas relacionados con el COVID-19 “puede poner en riesgo la salud y ocasionar efectos adversos graves, especialmente cuando las personas deciden ingerir altas dosis de medicamentos”.

Luz Helena Urazán Prieto, médica general del servicio de Atención Domiciliaria de Colmédica Medicina Prepagada, señala que para contrarrestar diversos síntomas, la gente ha recurrido a medicamentos sin fórmula, remedios caseros e incluso a sustancias que ni siquiera cuentan con autorización para comercializarse en el país.

La doctora Urazán señala que, entre los medicamentos que más se consumen sin supervisión de un profesional de la salud, están los antigripales y los antibióticos como la azitromicina o la hidroxicloroquina, los cuales han sido usados como un potencial tratamiento para el COVID-19, sin que hasta ahora haya una evidencia sólida al respecto; poniendo en riesgo la propia integridad física, debido a a que, cuando están mal formulados, pueden provocar efectos adversos como arritmias cardíacas, fallas hepáticas o alergias.

Además, esta práctica representa un problema de salud pública porque, cuando se usan medicamentos de forma indiscriminada, puede generarse un desabastecimiento de los productos y poner en riesgo la vida de los pacientes que realmente los necesitan.

En cuanto a los antigripales, la profesional de la salud advierte que, aunque sean de venta libre y parezcan inofensivos, también ocasionan complicaciones, sobre todo en pacientes con hipertensión o hipersensibilidad, porque pueden disminuir los efectos de los medicamentos que toman para controlar sus condiciones médicas.

El Instituto Nacional de Salud, ha sido muy claro en los comunicados que ha expedido para la opinión pública y su directora, Marta Ospina, ha señalado categóricamente que en ningún caso las personas deben automedicarse y mucho menos ingerir remedios para prevenir el virus, porque científicamente ningún medicamento es efectivo, por ahora.

“Para evitar intoxicaciones, alteraciones cardíacas y problemas hepáticos, las personas que presenten dolencias físicas, la única vía que tienen es la consulta con un profesional de la salud, que deberá realizar una previa evaluación antes de formular un medicamento”, enfatizó Marta Ospina.



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