REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 120 Octubre - Noviembre 2020

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La bicicleta, el transporte recomendado en medio de la emergencia sanitaria

El medio de transporte de mayor demanda en tiempos de pandemia es la bicicleta, recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el fin de mantener el distanciamiento social. ¿Cómo elegir la más adecuada para transitar por ciudades, terrenos destapados y trayectos diarios?.

Un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, publicado por la revista Science a finales de agosto pasado, advierte que el distanciamiento social es la forma más idónea de protegerse ante el contagio del COVID-19 y que ese autocuidado se extenderá muy posiblemente hasta 2022.

Por esta razón, la bicicleta se ha convertido en un medio de transporte muy importante en medio de la actual situación y frente a la “nueva normalidad”. La misma OMS ha impulsado su uso y ha recomendado a los gobernantes de buena parte del mundo que incrementen las vías para la movilidad segura de los ciudadanos.

En Europa, por ejemplo, los gobiernos han decidido que el regreso al transporte masivo ya no será viable como antes de la pandemia y ahora se trabaja en proyectos de movilidad más eficientes, más verdes y amables con el ambiente. París, Barcelona y Londres han impulsado nuevas rutas para la movilidad en bici y en patinetas eléctricas.

Colombia no ha sido la excepción: en Cali se incrementaron 50 kilómetros de ciclorrutas. En Montería se optó por ofrecer bicicletas públicas a los ciudadanos para su movilidad. La ciudad de Bucaramanga decidió donarlas para una parte del personal médico. Bogotá ha sido líder en reforzar su plan de movilidad, con la ampliación de más de 120 kilómetros de carriles exclusivos para las bicicletas, mientras que la capacidad del transporte público se redujo a un 50 %. La capital pasó de 440 a 560 kilómetros de ciclorrutas, la más extensa de América Latina; a diario se realiza un promedio de 1.200.000 viajes.

¿Cómo escoger la bici?

Una de las preguntas recurrentes que hoy se escucha es sobre qué tipo de bici es el ideal para esta nueva movilidad. Lo primero que hay tener en cuenta es el uso que se le va a dar: ir al trabajo, andar por terrenos destapados o salir a pasear los fines de semana.

Para Juan Antonio Vélez, quien lleva más de veinte años en el negocio de las bicicletas, es fundamental encontrar aquella que se ajuste a la medida de cada persona. En el mercado se ofrecen seis tamaños estándar, pero también hay almacenes especializados que pueden armarla al tamaño exacto del cliente. “Es como cuando se va al sastre”, señala Vélez.

Para seleccionar el tipo de bicicleta que se va a comprar es preciso tener claros la estatura y el peso de la persona, así como el largo de piernas y brazos. “De esa manera se ajusta la altura del asiento, la distancia del manubrio, la flexibilidad para definir bien la postura. Se debe ajustar como anillo al dedo para que el desplazamiento sea cómodo, se eviten lesiones y se tenga total control en el momento de frenar o poner de nuevo un pie en el piso”, agrega Vélez.

Entre los accesorios indispensables están las luces reflectantes de seguridad en la parte de atrás de la silla y los pedales, un portacaramañolas, un casco que se adapte bien al tamaño de la cabeza y un par de guantes para prevenir callos en las manos.

En cuanto a los modelos, que es otro de los elementos a tener en cuenta, las hay de ruta, que están diseñadas para montar en carreteras y terrenos planos, cuyas ruedas son delgadas y sus manubrios, curvos. También están las que se conocen en el mercado como “bicicletas urbanas”, que traen la barra plana para subir y bajar andenes con facilidad; pueden traer ruedas antirrobo y sus diseños van desde lo clásico y los colores vivos hasta las vintage. Otra alternativa son las bicicletas híbridas, que sirven tanto para la ciudad como para montaña; ofrecen la posición de montar más rígida, son más versátiles en terrenos destapados y algunos modelos traen doble suspensión. Además, están las bicicletas plegables, ideales para las personas que viven en espacios muy reducidos, que vienen con un equipamiento limitado y llantas de tamaño mediano, recomendadas para desplazamientos cortos.

La “nueva normalidad” ha permitido que la bici se convierta en el medio de transporte más solicitado en las principales ciudades del mundo. Grandes inversiones en infraestructura se están haciendo en el escenario urbano, con el fin de garantizar mayor seguridad a sus usuarios. Ya no es un medio de transporte de fin de semana ni para salir a pasear fuera de la ciudad: ahora es la alternativa más segura para conservar la distancia social en tiempos de coronavirus.



Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

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