REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 121 Diciembre - Enero 2021

// Buena vida

Protocolos de bioseguridad en la nueva normalidad

Restaurantes, gimnasios, cines y vuelos en avión han regresado para hacerle frente al COVID-19 dentro de la nueva normalidad. Para disfrutar de estos espacios, es clave acatar las medidas de bioseguridad que van a prevenir el riesgo de contagio.

Asesoría: Oficinas de prensa del Ministerio de Salud y del Instituto Nacional de Salud.

Lentamente comienzan a retomarse actividades que estuvieron suspendidas durante el confinamiento por el coronavirus. Dentro de la “nueva normalidad”, el Gobierno nacional y las alcaldías han autorizado reabrir las puertas de gimnasios, restaurantes, centros comerciales, cines y viajes aéreos, con la observancia de un protocolo de bioseguridad y el compromiso de la ciudadanía de cumplir a rajatabla con el distanciamiento social, el lavado de manos y el uso inexcusable de tapabocas.

Gimnasios

El Ministerio de Salud y Protección Social autorizó, desde comienzos de agosto, la apertura de los centros de entrenamiento y acondicionamiento físico. Las medidas, protocolizadas en la Resolución 1313, son de estricto cumplimiento tanto para los dueños de estos lugares como para los usuarios.

Las personas que opten por entrenar en un gimnasio deben tener en cuenta que, mientras practican ejercicio en las instalaciones, es imprescindible portar tapabocas. Igualmente, para ingresar se debe tomar la temperatura, desinfectar la suela de los zapatos y diligenciar el formulario que se halla en la aplicación CoronApp, para hacer seguimiento al estado de salud.

También es obligatorio lavarse las manos cada vez que se cambie de zona en la rutina de ejercicios, por ejemplo, al finalizar una sesión de pesas y pasar a las máquinas elípticas.

Los dueños de los gimnasios deben garantizar a sus clientes un área libre de diez metros cuadrados y en ningún lugar se permite la presencia de más de cincuenta personas por hora de rutina. Asimismo, deben proveer de alcohol al 70 %, toallas desechables, jabón y lavamanos, que deben tener una distancia de dos metros de radio.

Está prohibido emplear guantes de látex para hacer ejercicio y asistir con acompañantes. Los salones para clases grupales deben permanecer cerrados, al igual que duchas, piscinas, zonas húmedas y spa.

Restaurantes

En las mesas, los comensales no encuentran platos, cubiertos o servilletas. La nueva forma de salir a comer cambió, incluso el menú, que debe ajustarse a las normas de cuidado exigidas por el Ministerio de Salud.

Para prestar el servicio, las principales medidas son el distanciamiento de dos metros entre las mesas y la señalización de las áreas comunes para mantener la distancia social exigida por las autoridades sanitarias.

Los clientes también se encontraron con cambios drásticos en los baños: puertas batientes, sin cerraduras; dispensadores automáticos de papel higiénico; toallas de papel; secadores de manos automáticos; jaboneras y griferías de pedal o automáticas.

Los menús se ofrecen en códigos QR que se encuentran marcados sobre las mesas. Los cubiertos se entregan en bolsas de papel selladas y, en lo posible, el pago se hace de manera virtual.

En la mesa no se podrá compartir alimentos. Si se pide una entrada y se va a consumir entre varias personas, las porciones se dividen en la cocina. En Bogotá se ha promovido el servicio al aire libre y para ello se han habilitado espacios donde los dueños de restaurantes deben cumplir al pie de la letra los protocolos de seguridad.

Vuelos

Uno de los sectores más impactados por la pandemia ha sido el turístico, en especial, los viajes en avión. El espacio aéreo en Colombia estuvo cerrado para vuelos comerciales desde marzo hasta finales de septiembre. La apertura ha sido gradual tanto para viajes nacionales como internacionales. Europa, por ejemplo, sigue sin tener vuelos regulares y en Estados Unidos solo están autorizados los aeropuertos de Miami, Fort Lauderdale y Nueva York. También se abrieron los destinos de República Dominicana, Brasil, Ecuador, Bolivia y Guatemala.

Los protocolos de bioseguridad tanto en aeropuertos como en aviones son muy exigentes. Para los viajes internacionales se permite un máximo de permanencia de tres horas en las instalaciones aeroportuarias. El porte de tapabocas es preciso dentro del terminal aéreo como durante el vuelo, sea nacional o internacional.

Para los desplazamientos cortos se recomienda no usar los baños de las aeronaves y en los viajes de más de hora y media, se deben llevar varios tapabocas.

Para los viajes internacionales es requisito diligenciar el control migratorio, vía virtual: se descarga la aplicación Migración Colombia y puede tramitarse desde veinticuatro a una hora antes del vuelo. Es requisito indispensable para acceder a las salas de espera internacionales.

Las pruebas de COVID-19 se deben realizar de acuerdo con la exigencia de cada país. Para los pasajeros que regresan a Colombia, ya no es ineludible hacerse la prueba PRC y el seguimiento de los pasajeros será selectivo por parte de las empresas aseguradoras de salud. Los pasajeros deben saber que es imperativo responder a esos rastreos por las EPS o la Secretaría de Salud de cada ciudad.

Centros comerciales

El Gobierno nacional ha sido enfático en el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad, en especial en esta época de Navidad, cuando aumentan las visitas a los centros comerciales.

Se deben evitar las aglomeraciones: el aforo no podrá ser mayor al 35 %. Está prohibido medirse la ropa en las tiendas. Para la movilidad, se deberán seguir las indicaciones del sentido en el que pueden desplazarse las personas.

Al ingresar es obligatorio tomarse la temperatura, lavarse las manos y usar tapabocas. Las plazoletas de comidas también deben limitar el número de mesas y dejar una distancia mínima de dos metros entre ellas.

Cines

Las salas de cine reabrieron sus puertas el pasado 26 de noviembre, tras ocho meses de cierre a causa de la pandemia.

El Ministerio de Salud estableció estrictas normas de bioseguridad para reducir el riesgo de contagio del COVID-19, entre ellas, un distanciamiento entre las sillas y garantizar el espacio individual de los asistentes. Para grupos familiares o de personas que residan en la misma vivienda, solo se permitirán cuatro sillas o espacios continuos, a una distancia de dos metros de otros grupos de espectadores.

De igual modo, se autorizó la venta presencial de alimentos, aunque las personas deben tener una separación física de dos metros en las filas. Las comidas deben entregarse empacadas, sin que estén expuestas al ambiente, hasta que los consumidores lleguen a sus puestos en la sala. Solo en esas sillas está autorizada la ingesta de alimentos.

Todas las locaciones deben estar dotadas de agua potable, jabón líquido y toallas desechables. Solo se permite retirar el tapabocas para comer.



Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

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