REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 122 Febrero - Marzo 2021

// Buena vida

¿Cómo influyen los alimentos al momento de dormir?

Muchos de ellos son clave para tener un sueño placentero y provechoso, pero hay otros que complican este proceso y alteran sus ritmos

Asesoría: Lina María Bolaños Hoyos, nutricionista-dietista adscrita a Colmédica Medicina Prepagada.

Una de las actividades más importantes para el ser humano es dormir, ya que por medio de esta el cuerpo restablece sus energías y, de igual manera, contribuye a un óptimo metabolismo y al buen mantenimiento y funcionamiento del cerebro en sus procesos vitales, entre otros. Sin embargo, existen muchos factores que no solo pueden causar el inoportuno insomnio, sino que provocan que la persona tenga un descanso interrumpido, desagradable e incómodo. Parte de los causantes de esto son algunos de los alimentos y las bebidas que ingerimos y que, explican los expertos, afectan nuestra estancia en la cama y, por ende, la salud. De hecho, estudios realizados por la Universidad de Harvard (Estados Unidos) apuntan que dichos inconvenientes se generan por una dieta alta en azúcares, grasas y alimentos procesados.

De acuerdo con la nutricionista Lina María Bolaños, seguir las pautas alimentarias correctas —es decir, una dieta equilibrada y horarios en la alimentación— y una adecuada actividad física son los factores que se necesitan para disfrutar de un sueño agradable y reparador. “Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es clave consumir 400 g entre fruta y verdura, distribuida en tres porciones de fruta y dos de verdura al día. También es importante limitar la ingesta de azúcares simples (azúcar, miel, panela) y el consumo de sal (menos de 5 g) y reducir el de grasa a menos del 30 % de la ingesta calórica diaria”, sostiene.

Recomendaciones saludables

Las bebidas también tienen mucho que ver y más de una puede hacernos pasar una mala noche. Los expertos aconsejan evitar el café (cafeína), el té (teína) y el chocolate (teobromina). “El contenido de estas tiene efectos estimulantes en el sistema nervioso central y algunas actúan como diuréticos o laxantes. También hay que alejarse de los productos llamados ‘energizantes’ por su alta composición de cafeína y taurina”, afirma la nutricionista, quien recalca que el déficit en el organismo de vitamina C, magnesio y complejo B está muy relacionado con el insomnio.

Así como existen alimentos que perturban irremediablemente el sueño hay otros que son los apropiados para tener un pleno y provechoso descanso, en especial aquellos ricos en triptófano (aminoácido esencial en la nutrición humana), como plátano, piña, aguacate, leche, huevo, carne, pescado azul, frutos secos y pollo. “Estos favorecen la fabricación de serotonina y melatonina (que regulan los estados de ánimo y proporcionan relajamiento y placidez); además, son ricos en magnesio, calcio, zinc, omega 3 y vitaminas del complejo B. A ello se deben sumar los hidratos de carbono, presentes en el pan integral, pastas, papas, cereales y vegetales”, explica Bolaños.

Por último, la nutricionista sostiene que lo ideal es mantener en la noche una alimentación saludable, suave para la digestión y equilibrada, que combine proteínas (pavo, pollo, huevos, queso) y carbohidratos complejos (galletas integrales, cereales, arroz integral y una adecuada cantidad de grasas buenas). Asimismo, para evitar despertarse varias veces durante el ciclo nocturno, lo mejor es una merienda o un tentempié por ahí una media hora antes de acostarse o consumir una pieza de fruta con queso, un puñado de nueces o un vaso de leche caliente con cereal.

Lo ideal en la noche es mantener una alimentación saludable, suave y equilibrada, que combine proteínas y carbohidratos.


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