REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 122 Febrero - Marzo 2021

// Buena vida

¿Cómo mantener sano el corazón?

Para tener una salud cardiovascular en óptimas condiciones es necesario tener hábitos de vida saludable. Una dieta adecuada, actividad física periódica y chequeos oportunos son esenciales para lograrlo

Asesoría: Heidy Roncancio, médica internista y cardióloga, adscrita a los Centros Médicos Colmédica.

Las enfermedades del corazón representaron la primera causa de muerte en Colombia durante la última década. La buena noticia es que el 80 % de las afecciones coronarias se pueden prevenir.

Hábitos saludables que combinen una sana alimentación y más actividad física de manera regular son las principales recomendaciones de los especialistas. Concuerda con esta afirmación la doctora Heidy Roncancio, médica internista y cardióloga adscrita a los Centros Médicos Colmédica.

Roncancio asegura que para tener un corazón sano no se necesita hacer grandes sacrificios; por el contrario, con practicar ejercicio durante treinta minutos durante cinco días a la semana, tener una dieta balanceada, reducir el consumo de alcohol, evitar el tabaco y dormir adecuadamente es más que suficiente para blindar al corazón de futuras complicaciones.

¿Qué es sano?

La doctora Roncancio explica que un corazón sano es aquel capaz de suministrar oxígeno y nutrientes a las células del organismo; esto implica que el músculo, el sistema eléctrico, las válvulas y las arterias coronarias trabajen de manera sincrónica y no tengan alteraciones en su anatomía o función.

Hay que aclarar que no toda la población tiene el mismo riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, pues esto depende de algunos factores de riesgo no modificables como la edad, la genética y el sexo, y otros que sí son modificables como la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol elevado, entre otros.

Si se controlan los factores de riesgo modificables, se conseguirá reducir de forma significativa las posibilidades de morir de un evento cardiovascular. La Federación Mundial del Corazón (WHF, por su nombre en inglés) proyecta que, para el año 2025, se disminuirá en un 25 % el número de muertes prematuras causadas por enfermedades cardiovasculares.

Alimentos esenciales

Múltiples estudios médicos han comprobado que la dieta mediterránea es una de las más beneficiosas para el sistema cardiovascular y puede reducir hasta en un 30 % el riesgo de enfermedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el consumo de por lo menos cuatro raciones de pescado a la semana. Una investigación realizada por la Universidad Complutense de Madrid, en 2017, señala que las personas con poca actividad física deben consumir pescado siete veces a la semana, con el fin de proteger su corazón.

Las frutas y las verduras también deben estar en la mesa como principales opciones para el cuidado del corazón. Los especialistas como la doctora Roncancio recomiendan cinco porciones al día, de preferencia la fruta entera y evitar al máximo la preparación de jugos y zumos, por la alta concentración de azúcar y la pérdida de fibra. En cuanto a las verduras, siempre deben acompañar los platos de almuerzo y cena.

Uno de los mayores enemigos de la buena salud del corazón es el consumo de grasas saturadas; algunas de ellas perjudican el control del colesterol y aumentan el riesgo cardiovascular. Por su parte, el consumo de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas tiene efectos beneficiosos para el corazón; por ello se recomienda la ingesta de nueces, semillas y productos con alto contenido de omega 3.

El ejercicio

Es otro de los aliados para la buena salud del corazón. Los estudios y las recomendaciones de la OMS indican que una rutina moderada de actividad física es favorable para el organismo. No es necesario hacer largas jornadas de entrenamiento y tampoco muy intensas. Las investigaciones en este campo han ido demostrando que con una rutina de once minutos al día, con ejercicios básicos y moderados, se mantienen en forma todos los músculos, incluso el del corazón.

El tipo, la intensidad y el tiempo del ejercicio deben determinarse con un profesional de la salud, que hará una evaluación médica y fijará unas metas para que la actividad física sea lo más provechosa posible.

Exámenes de rutina

Otra de las medidas preventivas para el cuidado del corazón es practicarse exámenes médicos. El chequeo del corazón para la detección temprana de enfermedades cardiovasculares está basado en las características individuales de la persona y depende de factores como la edad, el sexo y los antecedentes familiares.

La doctora Roncancio asegura que las medidas de detección abarcan una visita médica, valoración de la presión arterial, revisión del peso y pruebas de laboratorio para evaluar la cantidad de colesterol y de glucosa o azúcar en la sangre.

La combinación de dieta balanceada, ejercicio y exámenes preventivos es la clave para una salud sana del corazón, que es uno de los órganos vitales para una buena calidad de vida.



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