REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 122 Febrero - Marzo 2021

// Buena vida

Los riesgos de usar calzado plano todo el día

El uso diario de chancletas y recorrer largas distancias con ellas pueden provocar inestabilidad al caminar y diversas patologías

Asesoría: José Yamith Blanco, especialista en ortopedia y traumatología de los Centros Médicos Colmédica.

Los pies son partes a las que, por lo general, no se les presta mucha atención, pese a que son los pilares de nuestro cuerpo y cumplen funciones muy importantes, como desplazarse y soportar todo el peso. Antes del inicio de la pandemia, nuestros pies tenían que aguantar largas jornadas de trabajo y, en la mayoría de los casos, con zapatos no muy cómodos, que forman parte de la vestimenta por ser elegantes y símbolo de buena presentación; eso, sin mencionar los tacones de las mujeres, un elemento complicado de la vanidad femenina.

Pero ahora, debido al encierro de la pandemia, pasa todo lo contrario: la mayor parte del día la pasamos en pantuflas, babuchas, sandalias o chancletas. La posibilidad de trabajar en casa permite disfrutar de la comodidad de este tipo de calzado, pero, a diferencia de lo que se podría imaginar, no son tan recomendados, puesto que su uso prolongado atrofia la fascia plantar, es decir, el tejido que sostiene todos los músculos del pie, además de otros problemas.

Según José Yamith Blanco, especialista en ortopedia y traumatología de los Centros Médicos Colmédica, el uso frecuente de sandalias o zapatos descubiertos provoca un riesgo de inestabilidad en el tobillo y, con ello, de lesión. Por otro lado, el trauma repetido por el choque de la sandalia o pantufla sobre la planta del pie origina cambios en la grasa del cojinete plantar, que se traduce en dolor y se asocia a la retracción del complejo muscular posterior a la pierna, lo que lleva a fascitis plantar, una inflamación del tejido que va desde la base de los dedos hasta el talón y causa ardor y dolor bastante agudo en esa zona.

Otra de las posibles consecuencias del uso prolongado de este calzado tiene que ver con la aparición de hongos, humedad, picazón y otras afecciones dermatológicas, debido a que la mayoría de sandalias o chancletas está elaborada con goma, por lo que muchos expertos recomiendan en ciertos casos utilizarlas con medias.

Las chancletas o sandalias no son diseñadas para llevar por bastante tiempo y mucho menos para caminar largas distancias. Por su comodidad, frescura y facilidad de ponérselas son ideales para piscinas, saunas, yacusis, vestuarios, duchas públicas y demás lugares húmedos donde, por cuestiones de higiene, no se debe andar con los pies descalzos y además evitan resbalones y caídas, pero son incapaces de amortiguar el impacto contra las superficies duras debido a la fina goma que posee su estructura. Al ser planas, pueden producir dolores en las rodillas, la espalda y la cadera.

Para los ortopedistas de la Escuela de Medicina Mount Sinai, en Estados Unidos, las sandalias ofrecen un respaldo al arco y una cobertura del pie limitadas que pueden generar lesiones en la persona que las usa por mucho tiempo. En un estudio del Institute Bone and Joint de Illinois, en el que se analizaron los pies de quinientas personas que utilizaron zapatos planos durante más de un mes, se hallaron varios problemas de tendinitis, empeoramiento de las deformidades de los dedos, problemas en las uñas y callosidades, provocados principalmente por el diseño de este calzado, que no asegura el talón y produce fricción del pie con el material de goma.

El zapato ideal

De acuerdo con el doctor Blanco, el calzado debe cumplir varias condiciones, como corresponder a la talla de cada persona, tener una suela de por lo menos 1 cm de alto, ser de material semiflexible y tener zona anterior amplia para no provocar deformidad de los dedos. Adicionalmente, el especialista comenta que los zapatos deben corresponder a la actividad que se esté realizando y a la particularidad del paciente, es decir, al hacer ejercicio, se debe optar por unos deportivos o especiales, si se trata de un paciente diabético.

Las personas obesas o con pie plano requieren un calzado amplio, con suela de 1 cm y, en casos puntuales, una plantilla para aliviar los síntomas de dolor y cansancio. No es recomendable el uso frecuente de zapatos sin estructura, puesto que aumenta los síntomas.

Los pies lo merecen

Además del calzado, el doctor Blanco sugiere otros cuidados para los pies, entre los que destaca:

  • Hidratación permanente de la piel del pie.
  • Evitar la humedad en las zonas interdigitales (entre los dedos).
  • Corte adecuado de uñas, para prevenir que se encarnen. Un mal manejo aumenta los problemas referentes a infecciones y persistencia de lesiones.
  • Por ninguna razón hacer cortes sobre callos.
  • No usar sustancias o remedios caseros en las zonas de úlceras, a menos que sean formulados por un profesional de la salud. Los emplastos o lavados con infusiones de plantas pueden aumentar los cuadros de infección.


Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

¡Conoce más sobre Colmédica!