REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 122 Febrero - Marzo 2021

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La desintoxicación digital, la respuesta a la ciberdependencia

Ante el aumento del tiempo que adultos, adolescentes y niños pasan frente a una pantalla, es preciso liberarse de los excesivos estímulos de la tecnología cuanto antes.

Después de una larga jornada laboral en la que gran parte permaneció frente a un computador respondiendo un sinnúmero de mensajes y participando en varias teleconferencias, que de hecho son muy comunes por estos tiempos, un descanso es más que merecido. Pero si usted es de los que luego de trabajar o estudiar acostumbra a ver series por plataformas de streaming, ojear un buen rato sus redes sociales o navegar en Internet hasta altas horas de la noche, lo que requiere con urgencia es una desintoxicación digital.

La ciberdependencia

La ciberdependencia o la adicción al celular es una realidad. Muchas personas pasan conectadas a sus teléfonos inteligentes buena parte del día, con lo cual pierden la noción del tiempo y del ambiente que les rodea. Sacar el dispositivo del bolsillo solo para mirarlo, sin razón aparente, y revisar permanentemente las notificaciones son comportamientos propios del fenómeno de la nomofobia —derivado de la expresión en inglés no-mobile-phone phobia— y que se caracteriza por el miedo irracional a no tener el teléfono celular. Según los expertos, se considera una adicción no convencional, tal como ocurre con la adicción al trabajo, a las compras o al dinero, y se caracteriza por una pérdida de control sobre el uso de Internet y por el total desprecio a las consecuencias asociadas. Este fenómeno no se limita únicamente al celular, sino a la necesidad de estar conectados desde cualquier dispositivo como computadores, tabletas, consolas de videojuegos, televisores, etc.

La salud mental y el sueño, los más afectados

Pasar demasiado tiempo frente a una pantalla puede afectar nuestra salud mental y privarnos de tareas más productivas e incluso de actividades esenciales como dormir. Varios estudios han demostrado que los teléfonos en las habitaciones afectan la calidad del sueño. La exposición constante a luces de longitud de onda corta, como las que emiten los dispositivos móviles, aumentan el estado de alerta y pueden desencadenar alteraciones en el ritmo circadiano, que es el reloj biológico que determina el descanso; eso, sin contar con que muchos de los contenidos que se consumen —sobre todo, las noticias— pueden ser psicológicamente estimulantes y mantener a la gente despierta.

¿Cómo hacerle frente?

Ante esta realidad, varias personas —entre ellas, científicos y líderes de asociaciones— han comenzado a promover una “desintoxicación digital” que, en pocas palabras, se trata de una disminución del uso de nuevas tecnologías y un cambio en los hábitos, en especial, de los jóvenes. No se trata de dejar de utilizar los dispositivos móviles e Internet de la noche a la mañana, puesto que son una parte esencial e inevitable del modo de vida actual y está presente en los trabajos, en la educación y hasta en las relaciones sociales y personales, pero es ineludible comenzar cuanto antes a disminuir el tiempo que se permanece conectado.

  • Desinstale aplicaciones

    Elimine todas las que no necesite y aquellas en las que pasa bastante tiempo y que lo hacen sentir frustrado o enojado, con el fin de mejorar sus sensaciones. Si las extraña, siempre tendrá la posibilidad de instalarlas de nuevo. Este consejo también le ayudará a liberar espacio de su dispositivo y utilizarlo para descargar una aplicación que le indique cuánto tiempo diario usa el celular y le permita establecer límites.

  • Desactive notificaciones

    La mayoría de las aplicaciones viene acompañada con avisos sonoros que, además de que son intrusivos, tienen como finalidad llamar la atención de los usuarios para que sientan la necesidad de revisar su dispositivo. Lo mejor es desactivar las notificaciones de todas las aplicaciones, excepto de las que considere esenciales para el trabajo y la vida cotidiana.

  • Zonas libres de teléfono

    Destine áreas del hogar en las que se restrinja el uso del celular o, por lo menos, en determinados horarios, por ejemplo, en el comedor; esto le permitirá compartir e interactuar más tiempo en familia. También es recomendable dejarlo fuera de la habitación una hora antes de dormir, pues la proximidad del dispositivo podría tentarle a revisarlo en medio de la noche.

  • Use temporizador y aplicaciones de actividad

    Permanecer sentado por mucho tiempo usando aparatos puede ser perjudicial para la salud. Establezca alarmas que le indiquen el tiempo que lleva conectado y programe pausas activas durante su jornada. Existen aplicaciones de salud que pueden animarlo a mantenerse activo y ayudarle a rastrear sus logros.

  • Blanco y negro en algunos ratos

    Si siente que es muy adicto, configure el teléfono en modo de escala de grises. Según varios estudios, uno de los factores que influye en la adicción al celular es que sus colores son vibrantes y llamativos. Esto, claramente, es intencional. Los fabricantes de dispositivos móviles saben que cuantos más vivos sean los colores, más tiempo pasa con ellos. Por eso, el cambio a blanco y negro es un gran primer paso.

La salud visual, otro factor clave a tener presente

El abuso de los dispositivos no solo afecta la salud mental: también impacta la salud física, en especial, la de los ojos; incluso podría ocasionar daños irreversibles. Ante ello, los expertos recomiendan:

  • Disminuir la intensidad lumínica de los dispositivos. Algunos aparatos permiten configurar la intensidad del color azul o cambiar la tonalidad para disminuir los efectos en la visión.
  • Hacer pausas activas cada veinte minutos. Puede caminar, cerrar los ojos por unos segundos o simplemente alejarse de cualquier pantalla.
  • Los niños menores de 2 años no deben tener acceso a estos equipos. El tiempo sugerido para los niños que superen esta edad es menos de dos horas al día.
  • Mantener una distancia visual de 50 centímetros, en el caso de los computadores, y de 35 para los celulares.

En promedio, una persona revisa su celular 150 veces al día y no es sencillo fijar un límite entre la dependencia habitual y lo que se considera una adicción.


Imágenes del banco de imágenes Shutterstock

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