REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 122 Febrero - Marzo 2021

// Salud

Diferencias entre infecciones y alergias respiratorias

Aunque comparten algunas similitudes, son patologías distintas que requieren tratamientos diferentes.

Asesoría: Alfaro Montes Díaz, neumólogo pediatra de los Centros Médicos Colmédica.

Las afecciones respiratorias conforman uno de los motivos de consulta más comunes en todo el mundo, tanto en el ámbito ambulatorio como hospitalario, especialmente en el marco de la situación actual de la pandemia.

Algunas personas suelen confundir un resfriado común, una infección y una alergia, debido a que todos afectan el sistema respiratorio y su sintomatología es muy parecida, pero es fundamental identificar y comprender las características de cada cuadro, pues de eso dependerá el éxito del tratamiento.

¿Cómo saber la diferencia?

Una de las principales diferencias es el origen: mientras que las infecciones pulmonares son causadas por agentes virales o bacterianos, las alergias tienen un componente genético, lo que se conoce como enfermedades genéticamente favorecidas, y es el sistema inmunológico el encargado de reaccionar ante un factor desencadenante o alérgeno, que puede ser polvo, ácaros, polen o caspa de mascotas. Dicha respuesta de las células inmunológicas en nariz y vías respiratorias frente a estas sustancias inofensivas suele ser exagerada y producir síntomas como inflamación de los tejidos respiratorios, congestión nasal, picazón y lagrimeo.

En el caso de las infecciones, pueden verse afectadas las vías aéreas superior e inferior. Según Alfaro Montes Díaz, neumólogo pediatra de los Centros Médicos Colmédica, en la vía aérea superior se pueden manifestar como faringitis, laringitis, laringotraqueítis o rinosinusitis aguda o crónica y, cuando comprometen las vías aéreas inferiores, como bronquitis o neumonía. En cuanto a las alergias, el neumólogo indica que el asma y la rinitis son las más comunes en Colombia, tanto en adultos como en niños.

Aunque las alergias y las infecciones son condiciones distintas, tienen una connotación especial y es que a veces pueden coexistir, es decir, un paciente con una enfermedad alérgica, ya sea asma o rinosinusitis, puede contraer una infección respiratoria y esa, a su vez, puede ser el factor desencadenante de los síntomas de las alergias, especialmente en determinadas épocas del año que se conocen como picos epidemiológicos.

Tratamiento

Para tratar los resfriados o la gripe se recomienda descansar bien y beber mucho líquido; si se tiene gripa, tomar algunos analgésicos o medicamentos de venta libre, los cuales ayudan a controlar los síntomas comunes como fiebre, malestar general, dolor de cabeza y congestión nasal, pero si persisten, lo mejor será consultar al médico.

En los pacientes alérgicos, el tratamiento está orientado a evitar y controlar la exposición al agente alérgeno en casa y fuera de ella. Cuando la persona tiene síntomas permanentes se requiere un manejo farmacológico con corticoides tópicos nasales, antinflamatorios y, a veces, antihistamínicos. Si adicionalmente se presentan infecciones podría requerirse analgésicos y antibióticos, siempre y cuando el profesional de la salud haya detectado un cuadro de sobreinfección bacteriana.

En tiempos de pandemia

Si para una persona alérgica era incómodo el manejo de los síntomas antes de la aparición del COVID-19, ahora lo es mucho más, puesto que es inevitable la sensación de miedo al escuchar que alguien tose o estornuda. No es fácil para los profesionales de la salud y menos para la población general distinguir a simple vista si se trata de un resfriado común, un virus de gripa o el virus SARS-CoV-2. Si bien este tipo de síntomas no es exclusivo del coronavirus, hoy en día hay que ser muy cuidadosos y estrictos en cuanto a las medidas de bioseguridad. De acuerdo con Montes, “puede que un individuo tenga un síntoma aislado con una reactivación de las alergias, una reactivación de las alergias desencadenada por una infección viral distinta al coronavirus o incluso coexistir las dos cosas, es decir, alergias y reactivación de las alergias como consecuencia de la infección por coronavirus”.

Las medidas de bioseguridad para prevención del COVID-19, como el uso del tapabocas, el aislamiento social y el lavado frecuente de manos, han ayudado a disminuir las consultas y la exacerbación de los síntomas en pacientes que tienen como base una enfermedad alérgica. Asimismo, los especialistas insisten en seguir las recomendaciones para el manejo de esas patologías, como cubrirse nariz y boca y evitar el contacto con personas fumadoras o con infecciones virales.



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