REVISTA VIVIR BIEN

// Edición 122 Febrero - Marzo 2021

// Salud

¿Qué hacer ante un dolor de cabeza?

Es uno de los malestares más comunes. Se encuentra entre los diez primeros motivos de consulta y afecta a una buena parte de la población, sobre todo, a las mujeres.

Asesoría: Rosa Margarita Pérez, neuróloga de los Centros Médicos Colmédica.

Ante la aparición de este dolor, muchas personas acuden a tomarse un analgésico y, aunque en algunos casos se logra aliviarlo, puede reaparecer si no se actúa frente a su causa.

Hay quienes se preguntan si existe la manera de prevenirlos y de evitar que se vuelvan a presentar. Hasta cierto punto, sí es posible. Para lograrlo, el primer paso es distinguir el tipo de cefalea, pues existen varias clases, con múltiples orígenes o causas, por lo que es necesario consultar con un profesional de la salud.

Según la Sociedad Internacional de Cefalea, los dolores de cabeza se clasifican en primarios y secundarios. Los primeros —que son los más frecuentes, con el 95 % de los casos— no representan mayor gravedad y suelen ser de causa desconocida, es decir, no tienen origen estructural u orgánico que explique los síntomas. Los segundos obedecen a una patología subyacente, una enfermedad de base o un trastorno orgánico, en especial, localizado en el cerebro o en el cráneo, por ejemplo, tumores, traumatismos, infecciones y problemas en dientes, ojos, oídos o nariz, entre otros.

Los más comunes

A la categoría de los dolores primarios pertenecen la migraña y la cefalea tensional, los dos tipos más frecuentes en nuestro medio. De acuerdo con Rosa Margarita Pérez, médica especialista en neurología de los Centros Médicos Colmédica, la migraña puede tener componentes hereditarios, se presenta por episodios con una intensidad alta o moderada y se acompaña de otros síntomas como náuseas, vómito, visión borrosa o sensibilidad a la luz o a sonidos fuertes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es uno de los trastornos que más reducen la calidad de vida, puesto que suele afectar el rendimiento laboral y escolar, así como las relaciones sociales.

En cuanto a las cefaleas tensionales, la doctora Pérez señala que se producen principalmente por la contracción de los músculos y, aunque el dolor es leve, suele ser muy persistente. Los médicos atribuyen esta molestia al esfuerzo permanente que se localiza en los músculos de la cabeza, del cuello, de la espalda y, en general, de todo el cuerpo, como reacción a angustias, tensiones y estrés; este último cobra gran relevancia, debido a que un número significativo de cefaleas aparece después de un día muy agitado, de una noche de insomnio o de experiencias desagradables, conflictos, trancones o problemas económicos.

¿Cuándo consultar?

Para la especialista, lo ideal es que todas las cefaleas sean estudiadas por profesionales de la salud; no obstante, aclara que unos dolores deben ser consultados con prioridad, mientras que otros pueden esperar un poco, como es el caso de las cefaleas tensionales, pues desaparecen con el tiempo o con la ingesta de ciertos medicamentos formulados por un profesional médico.

Hay otros dolores de cabeza que producen signos de alarma y requieren intervención de inmediato, como aquellos asociados a cuadros de fiebre, brotes en la piel, sudoración nocturna, pérdida de peso, adormecimiento en el cuerpo, pérdida de visión o alteraciones en el estado de consciencia. También cuando aparecen de un momento a otro, son progresivas, cuando, a pesar de tomar medicamentos, no mejora o se presenta en pacientes trasplantados, inmunosuprimidos o con cáncer.

Cuidado con la automedicación

En algunos casos en los que el dolor no es muy fuerte o recurrente, ciertos analgésicos de venta libre alivian el malestar, pero no hay que abusar de ellos, porque en lugar de combatirlo pueden incrementarlo, bien porque se ingieren los indicados para ciertos tipos de cefaleas o porque ocultan una patología secundaria que requiere valoración de un profesional.

Ejercicios de relajación

Algunos movimientos, en especial de cuello y hombros, alivian el dolor de cabeza, sobre todo, las cefaleas tensionales o musculares. La terapia física es de mucha utilidad para relajar los músculos, así como la aplicación de medios fríos y calientes, los ejercicios de estiramiento, los masajes, la medicina alternativa y el yoga, el cual permite aprender a respirar correctamente y alcanzar profundos estados de meditación para un mayor control mental. En este sentido, la psicología también funciona como tratamiento, ya que los pacientes aprenden a combatir el estrés, la ansiedad, las alteraciones del sueño y la irritabilidad, otros factores que desencadenan cefaleas primarias, tanto migrañas como dolores tensionales.

Recomendaciones

  • Lleve un historial de las migrañas, con el fin de establecer duración, repercusión en la vida, tratamiento utilizado y eficacia del uso de los medicamentos.
  • Observe su dolor de cabeza: cuándo y cómo se presenta, signos y otras manifestaciones adjuntas, frecuencia, alimentos consumidos, actividades desempeñadas. Cuanto más conozca su malestar, más fácil será detectar el origen, definir sus características y prevenirlo.
  • Lleve un estilo de vida saludable que incluya ejercicio, alimentación balanceada y buenos hábitos de sueño.
  • Elimine los alimentos desencadenantes de migraña y las bebidas alcohólicas.
  • Evite el consumo excesivo de analgésicos.
  • Si detecta cambios en frecuencia o intensidad, consulte con su médico para que le formule un medicamento preventivo.


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