Alimentarnos bien

Alimentarnos bien, la clave para estar sanos en casa

“En tiempos de cuarentena, el aislamiento social propicia comer inadecuadamente. Por ello es importante equilibrar la alimentación para no afectar la salud”

Asesoría: Ángela Marcela García, nutricionista-dietista de los Centros Médicos Colmédica

La crisis generada por el COVID-19 en el país y el resto del mundo originó un aislamiento masivo que hizo que cambiaran muchas dinámicas en los hogares. Algunos estudiantes pasan sus días en medio de clases virtuales, realizando actividades y quehaceres en espacios limitados, conectados a dispositivos tecnológicos, o acostados en sus habitaciones. Muchos de los padres están desarrollando teletrabajo, lo que implica largas jornadas sentados frente a una pantalla de computador o teléfono. Otra parte de la población sin actividad laboral pasa su tiempo accediendo a servicios de Internet, escuchando música o viendo televisión como una forma de atenuar el confinamiento. El común denominador de todo esto es el riesgo de llevar una vida sedentaria y, quizás, incorrectos hábitos alimenticios.

Ángela Marcela García, nutricionista-dietista de los Centros Médicos Colmédica, resalta que esta temporada de aislamiento no se debe traducir en quietud. Si bien hay varios cambios en los estilos de vida de las personas, esta etapa puede jugar a favor en materia de nutrición. “La idea es continuar con las rutinas y variar la alimentación, aprovechando que ahora se está en un espacio seguro y cómodo como el hogar. Se puede hacer uso de las jornadas para organizar mejor las comidas, al tiempo que se preparan recetas más caseras, sanas y con menos conservantes químicos”, asegura la especialista.

La principal recomendación de la profesional es tener alimentos base como frutas y verduras ricas en agua y fibra y aquellos que generan agentes moduladores de defensas con gran contenido de vitamina C como los cítricos. La segunda gran recomendación tiene que ver con una buena hidratación, y tomar bastante agua.

En términos generales, asegura la experta, lo más conveniente es consumir productos que contengan vitaminas y minerales, como zanahorias, tomates, lácteos, huevos, espinacas, aguacate, entre muchos otros alimentos, para provecho del organismo y conjugar una buena dieta con actividad física en el hogar. “No se puede caer en el error de la inactividad, pues esta ocasiona un aumento de peso, lo que genera otras dificultades nocivas para la salud como deterioro de la función muscular y articular, problemas de circulación y complicaciones arteriovenosas y linfática”, explica.

Los mejores aliados para combatir el sedentarismo son el ejercicio y una dieta adecuada.

Los alimentos, afirma la nutricionista, deben ser ligeros, equilibrados, además de saciar el apetito y no incitar a comer constantemente de forma desproporcionada.

Si bien algunas personas pueden pensar que quedarse en casa aumenta el apetito y por ello no van a tener el control de esto, todo depende sin duda de la buena organización y de un consumo inteligente y provechoso.

No te excedas con las provisiones

No te excedas con las provisiones No te excedas con las provisiones
  • No caigas en el error de llenar la alacena con comestibles que no vas a consumir en el tiempo y las cantidades adecuadas
  • Compra los alimentos que necesites, la cuarentena permite acceder a las compras sin problema y el abastecimiento de los mercados sigue siendo constante
  • Los productos adquiridos deben tener un buen sitio para su almacenamiento, incluso los que están empacados
  • Es importante verificar las fechas de vencimiento y tener aquellos que están próximos a caducar en la primera línea de consumo


Es conveniente conjugar una buena dieta con frecuente actividad física dentro del hogar

¿Cómo mantener los alimentos perecederos?

Para conservarlos más tiempo, es clave tener en cuenta algunas recomendaciones útiles:

  • Se aconseja comprar frutas y verduras cada ocho días.
  • Las carnes pueden ser almacenadas hasta un mes. Cuanta menos grasa tengan, más conservación tendrán.
  • Los pescados y mariscos es mejor congelarlos.
  • Comprar los lácteos máximo cada quince días. La leche, si se refrigera, puede comprarse mensualmente.
  • Los productos de panadería no pueden exceder las dos semanas.
  • Las frutas y verduras deben estar en término medio cuando no sean para consumo inmediato, es decir, ni muy maduras ni tan verdes, para que coincida la ingesta total con el tiempo de la próxima compra.
¿Cómo mantener los alimentos perecederos?
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